WASHINGTON — Congressional Progressive Caucus (CPC) Deputy Chair Rep. Ilhan Omar (MN-05) and CPC Whip Rep. Jesús “Chuy” García (IL-04) released the following statement regarding Honduras’s national elections taking place on Sunday, November 30th:
“Given the uncertainties of the race and a potentially close outcome, we call on all parties—including the Trump Administration and Congressional Republicans—to stop flagrantly interfering in the elections and instead respect Honduras’s democracy. Trump’s appeal to Hondurans to vote for his preferred rightwing candidate while smearing Honduras’s center left as ‘narcoterrorists’ and ‘narcocommunists’ is completely unacceptable. Trump is joined by Republican House lawmakers making wild, unsubstantiated allegations and even voicing support for a military coup.
“These Cold War-era threats and blatant interventions create hostile conditions for free and fair elections and must stop immediately. We also cannot tolerate premature declarations by prominent U.S. politicians regarding the election results before ballots are fully counted. Attempts to delegitimize the vote based on who wins could be disastrous in light of the harmful history of U.S. interference in modern Honduran politics.
“Sunday’s elections are taking place at a critical moment, as the country aims to elect and transfer political power to a new leader for the first time outside of the context of the repressive post-coup regimes that persisted from 2009 to 2021. At a time of global democratic fragility, we must move beyond U.S. bullying and political interference in Honduras’s sovereign affairs. We need a relationship based on mutual respect, including respect for the will of Honduran voters.”
In 2009, the Congressional Progressive Caucus mobilized to condemn the illegal overthrow of President Manuel Zelaya in a military coup and called for the reinstatement of the democratically elected president. After the United States blocked Zelaya’s return and ensured the continuation of illegitimate and undemocratic post-coup regimes in Honduras, Progressive Caucus members protested the Honduran government’s repression. As the post-coup regime’s violations of human rights mounted, CPC leaders pushed to restrict military aid. In 2017, CPC leaders condemned the Trump Administration’s endorsement of Juan Orlando Hernández’s reelection, despite evidence of fraud and the killing by his security forces of Hondurans who protested the results.
Líderes del Caucus Progresista llaman a todos los actores a respetar el proceso y resultado electoral de Honduras
WASHINGTON — La vicepresidenta del Caucus Progresista del Congreso (CPC), la representante Ilhan Omar (MN-05), y el representante Jesús “Chuy” García (IL-04), jefe de bancada del CPC, emitieron la siguiente declaración sobre las elecciones nacionales hondureñas que se celebrarán el domingo:
“Dada la incertidumbre de la contienda y un resultado potencialmente ajustado, hacemos un llamado a todas las entidades, incluyendo a la Administración de Donald Trump y a los republicanos del Congreso, a que dejen de interferir flagrantemente en las elecciones y, en su lugar, respeten la democracia hondureña. El llamado de Trump a los hondureños para que voten por su candidato de derecha preferido, mientras difama a la centroizquierda hondureña llamándola 'narcoterrorista’ y 'narcocomunista’, es completamente inaceptable. A Trump se le unen legisladores republicanos de la Cámara de Representantes que hacen acusaciones absurdas e infundadas e incluso expresan su apoyo a un golpe militar.
“Estas amenazas e intervenciones flagrantes de la época de la Guerra Fría crean condiciones hostiles para unas elecciones libres y justas y deben cesar de inmediato. Tampoco podemos tolerar declaraciones prematuras de destacados políticos estadounidenses sobre los resultados electorales antes del recuento completo de votos. Los intentos de deslegitimar el voto dependiendo del ganador podrían ser desastrosos, dada la historia perjudicial de interferencia estadounidense en la política hondureña moderna.
“Las elecciones del domingo se celebran en un momento crítico, ya que el país aspira a elegir y transferir el poder político a un nuevo líder por primera vez fuera del contexto de los regímenes represivos posgolpistas que persistieron entre 2009 y 2021. En un momento de fragilidad democrática global, debemos superar la intimidación y la interferencia política de Estados Unidos en los asuntos soberanos de Honduras. Necesitamos una relación basada en el respeto mutuo, que incluya el respeto a la voluntad de los votantes hondureños.”
En 2009, el Caucus Progresista del Congreso se movilizó para condenar el derrocamiento ilegal del presidente Manuel Zelaya mediante un golpe militar y exigió la restitución del presidente democráticamente electo. Después de que Estados Unidos bloqueara el regreso de Zelaya y asegurara la continuidad de regímenes ilegítimos y antidemocráticos posteriores al golpe en Honduras, los miembros del Caucus Progresista protestaron contra la represión del gobierno hondureño. A medida que aumentaban las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen posterior al golpe, los líderes del CPC presionaron para restringir la ayuda militar. En 2017, los líderes del CPC condenaron el respaldo de la administración Trump a la reelección de Juan Orlando Hernández, a pesar de las pruebas de fraude y del asesinato a manos de sus fuerzas de seguridad de hondureños que protestaban por los resultados.
